El Salvador,

La ministra de Educación, Carla Hananía de Varela, informó la semana pasada que tiene previsto ampliar el número de centros educativos públicos con acceso a servicio de Internet. Directores y docentes de algunas instituciones, e incluso un especialista educativo, coinciden en que es una demanda educativa que se debe atender rápidamente para beneficio de estudiantes y profesores.

Según Hananía de Varela, cuando asumió el cargo de ministra, de los 1,131 centros de enseñanza públicos del país sólo el 25 % contaba con conexión a Internet, por lo que ella pretende llevarlo al 52% este año.

El especialista en Educación, Óscar Picardo Joao, aseveró que le parece que es “una buena apuesta y una métrica importante”, y además ampliar el acceso es una necesidad urgente.

“Es fundamental (el Internet). No (es) negociable, casi, que los niños tengan acceso a esa herramienta por múltiples factores didácticos, sobre todo de acceso a la información y porque cuando vayan al mundo real se van a encontrar con eso, en las oficinas, en el trabajo, en la universidad. Necesitan acceder a Internet, definitivamente”, opinó.

Según el boletín No. 14, que emitió el ministerio con fecha junio 2019, con datos obtenidos durante la ejecución del Censo Escolar 2018, hay 2,167 centros educativos del país que disponen de Internet, de los cuales 1,429 son públicos y 738 privados.

Picardo Joao planteó que “el Mined debería sentarse con las operadoras de Internet para acelerar está cobertura. Las empresas pueden ampliar al 100% en el marco de su responsabilidad social. Sería el equivalente a 6,000 casas (solo que escuelas) una cuota baja que se pueden distribuir con algún beneficio fiscal. De hecho ganan mucho dinero con telefonía móvil, fija, cable e Internet”.

El gobierno ya ha expuesto que podría discutir con las empresas algún beneficio fiscal.

Picardo, también investigador, señala que esa es una opción que tomaron en Honduras.

Una gran limitante

Óscar Martínez, director del Complejo Educativo Anselma Sánchez de Mancía, ubicado en el Congo, Santa Ana, expuso que su centro de enseñanza está mal con respecto al servicio de Internet porque el año pasado no contaron con presupuesto para costearlo y para este año aún desconocen si les darán fondos para ello.

Martínez, quien también es dirigente sindical, manifestó que la mayoría de escuelas se enfrentan con esa necesidad que complica la labor de estudiantes y docentes.

“Yo soy de los que creo que hasta no ver no creer, pero si fuese cierto (que ampliarán la conectividad) sería un avance importante, más ahora que bastante de nuestro trabajo se hace en plataformas virtuales, lo que de alguna manera hace incurrir en gastos a una cantidad considerable de docentes que buscan los cybers para cumplir con las exigencias del ministerio”, dijo.

El docente precisó que el servicio es más que necesario porque a los profesores les da la oportunidad de acceder a información sobre distintos tópicos, actualizarse para brindar mejor las asignaturas que imparten; además, los alumnos que no tienen computadora en casa, con la debida orientación técnica y pedagógica, pueden sacar provecho para investigar dentro de la escuela sin arriesgarse a los peligros de la calle.

El profesor Javier Hernández Amaya, quien funge como docente en el Centro Escolar Cantón San Jerónimo, de Guazapa, expuso que una de las cosas que también impide que las escuelas dispongan de Internet en forma oportuna, aunque tiene contratado el servicio, es el hecho de que el Ministerio de Educación, debido a sus procesos burocráticos, no desembolsa los presupuestos escolares en tiempo y lo que retrasa el pago de esas cuentas.

“La compañía firma con la escuela el contrato de conectividad y hay que pagar mensualmente, pero si usted investiga y pregunta ese dinero para poder pagar esa conectividad viene tarde a la escuela. Cuando ese dinero viene tarde del servicio no lo sirvieron porque no lo habían pagado y le habían cortado la conectividad. Entonces de ese 25 % habría que ver cuántas escuelas de verdad si usan el servicio de conectividad y cuántas no lo usan por no pagarlo a tiempo”, precisó.

Hernández Amaya, quien también es director de un colegio, afirmó que en este contexto, para resolver el tema de conectividad, el ministerio debe encontrar un sistema de administración más efectivo de los bonos presupuestales que les da a las escuelas, e incluso debería de asesor a las escuelas sobre las alternativas de conectividad.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here