T-Mobile y Sprint están considerando hacer movimientos para disminuir las preocupaciones de los órganos regulatorios ante su propuesta de fusión, incluida la separación o la venta de sus negocios de prepago, informó Bloomberg.

Los operadores también están contemplando otras opciones que son menos atractivas, y que incluyen la venta de licencias de espectro y la creación de un nuevo operador a través de un acuerdo de arrendamiento de red.

Ambas compañías de telecomunicaciones continúan buscando la aprobación del Departamento de Justicia (DoJ) de Estados Unidos y de la Comisión Federal de Telecomunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés).

Los dos operadores, que anunciaron planes para fusionarse hace más de un año, enfrentan la preocupación de que el acuerdo afecte la competencia inalámbrica de Estados Unidos; sin embargo, T-Mobile y Sprint argumentan que con la fusión podrían competir mejor contra los gigantes de la industria, Verizon y AT&T.

Tanto Sprint como T Mobile anticipan un desafío por parte de la división antimonopolio del Departamento de Justicia y de la FCC, que tienen que autorizar la transacción. No obstante, una oferta para vender activos es común para las compañías que buscan la aprobación de una fusión para resolver inquietudes.

En abril se publicó un artículo que decía que las autoridades regulatorias bloquearían la transacción por su estructura actual. El CEO de T-Mobile, John Legere, como el presidente de Sprint, Marcelo Claure, utilizaron Twitter para responder dichas declaraciones, y realizaron visitas a funcionarios en Washington para promover el acuerdo.

Sin embargo, una oferta de concesión, que dependería de que el acuerdo sea aprobado, puede ayudar a avanzar en las discusiones.

Las compañías ya han dicho que crearán un centro de servicio al cliente que empleará a más de mil personas cerca de Rochester, Nueva York, pero sólo si la fusión se lleva a cabo.

Una parte importante de los clientes de T-Mobile y Sprint son de pago por uso o suscriptores de prepago. Esos planes, vendidos por la marca Metro de T-Mobile y las marcas Boost y Virgin Mobile de Sprint, tienden a ser comprados por consumidores de bajos ingresos o personas con ningún acceso al crédito.

Los operadores combinados conformarían el segmento más grande del mercado de prepago del país y controlarían cerca de 42 por ciento del mercado; TracFone Wireless ocuparía el segundo lugar, con una participación de 32 por ciento, seguido de la marca Cricket de AT&T, con 25 por ciento.

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