Telefónica asegura intención de invertir en México tras acuerdo con AT&T, mientras su matriz en España lo deja fuera de sus prioridades

Un representante de la compañía en el país aseveró que la alianza le permitirá invertir en otras partes de su red móvil para entregar nuevos servicios a los mexicanos.

918

Mientras en paralelo en España se anunciaba este miércoles la posibilidad de Telefónica de vender sus filiales restantes en América Latina, excepto Brasil, en México el Vicepresidente Regulatorio y de Asuntos Públicos de la compañía, Miguel Calderón, afirmó que el convenio signado con AT&T para tener acceso a su red móvil de última milla le permitiría al operador español “invertir en otras partes de la red” y encender nuevos servicios para sus usuarios en el país mexicano.

La decisión de Telefónica, tomada en una reunión del Consejo en Barcelona, implicaría que pronto su subsidiaria en México podría pasar a manos de otro dueño, o la opción de sacarla a Bolsa. Al anunciar el acuerdo con AT&T, la empresa dijo que seguiría operando de manera independendiente. Ayer, durante el evento Innovation Day Latin America 2019, Calderón negó que se tratara de una fusión, pues no implica la compartición de activos sino de infraestructura estratégica.

“Nos da la capacidad financiera para seguir creciendo” como una red de telecomunicaciones y contribuir al “objetivo de hacer más rápido y fácil el acceso de los mexicanos a las tecnologías”, señaló.

Uno de los motores de Telefónica para convertir a AT&T en su aliado es el alto costo del espectro en el país, por lo que tras el acuerdo buscaría devolver el recurso radioeléctrico que quedará ocioso al migrar a sus usuarios a la red inalámbrica de su competidor.

El precio del espectro en México y los países de América Latina debe coincidir con los objetivos de cobertura social en servicios de conectividad que se plantean los gobiernos, enfatizó el Vicepresidente Asistente de Asuntos Externos de AT&T, Daniel Ríos, en el foro realizado en la Ciudad de México por Huawei y DPL Consulting.

De lo contrario, el despliegue de la nueva tecnología móvil 5G será un escenario poco probable en el país, al menos en los próximos años, observó el Presidente de la Asociación Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) de México, Gabriel Székely.

“Tenemos en el segundo mercado más grande de América Latina (México) 598 MHz para la industria móvil, con un pago anual de derechos que ronda los 825 millones de dólares”, dijo. Esto haría inviable ―más que a muy largo plazo― que los operadores adquieran el espectro necesario para el despliegue de 5G en el mercado mexicano, que, según la Anatel, es de 650 MHz a 1.1 GHz por compañía.

Con excepción de Brasil, Telefónica concentrará sus negocios latinoamericanos en una sola filial que funcionará de manera independiente. Cuando esté constituida, buscará inversionistas, sinergias comerciales e incluso deshacerse de activos, para concentrarse en sus mercados principales de España, Reino Unido, Alemania y Brasil.

La empresa ya vendió sus operaciones en Centroamérica, aunque en El Salvador todavía espera la aprobación del regulador. Aún posee en América Latina unidades en Colombia, Chile, Venezuela, Argentina, Perú y México, cuyo destino ahora es incierto. Aunque el acuerdo con AT&T en el país mexicano no significa la retirada, al menos inmediata, del operador español del país, lo descarta de sus prioridades.