Uber enfrenta escasez de conductores en Reino Unido

El director Ejecutivo de la compañía prometió un aumento en el salario de los conductores de Londres con el fin de atraer más choferes a su plataforma de movilidad.

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Uber se encuentra en medio de un gran reto en el Reino Unido: la escasez de conductores que ha experimentado debido al incremento en la demanda de viajes, desde que las restricciones de la pandemia por Covid-19 se comenzaron a relajar y las personas salieron de casa.

Tal es la urgencia que el mismo Dara Khosrowshahi, director Ejecutivo de Uber, viajó a Londres la semana pasada para reunirse con el alcalde de la capital británica, Sadiq Khan, según informó The Financial Times.

Su visita se concentró en animar a los conductores actuales a recomendar a la app de transporte como fuente de ingresos con sus conocidos. Pero también solicitó el apoyo gubernamental para abordar de forma nacional la complicada situación de la tecnológica que ya está empezando a afectar a algunos usuarios de la ciudad con largos tiempos de espera o precios elevados.

Khosrowshahi dijo que Uber necesita alrededor de 20 mil conductores para dar abasto a sus usuarios antes de la temporada alta navideña. Para agregar más choferes a sus listas, el jefe de Uber dijo que aumentaría el salario en Londres hasta un 10 por ciento y proporcionará bonos por 500 libras esterlinas a los conductores que recomienden amigos a su plataforma.

También dijo que después de la pandemia la demanda aumentó más rápido que su promedio anual de crecimiento. “Los viajes aumentaron un 20 por ciento en Londres, hasta un 30 por ciento en Birmingham y Manchester, y un 40 por ciento en Nottingham”.

Trabajar en Uber se ha vuelto menos atractivo

Khosrowshahi insistió en que la causa del problema en la escasez de choferes se debía al aumento de la demanda. Pero algunos conductores de Uber opinan que en realidad trabajar para la plataforma se volvió mucho menos rentable para su economía personal durante los meses de la pandemia.

Las causas son diversas: desde el aumento en el costo de la gasolina y los automóviles, hasta el hecho de que una buena parte de su plantilla de conductores (alrededor de 10 mil) han renunciado por el escaso trabajo en los peores meses del la pandemia o se han cambiado a la división de entregas con mayor movimiento y no han regresado a conducir.

También se quejan de que aunque las tarifas han subido para los pasajeros como medida para contrarrestar las bajas durante el encierro, los conductores no perciben mayores ingresos en función de lo que pagan los clientes. En cambio, se les paga con bonificaciones adicionales predeterminadas y controladas por la empresa, un caso similar al que se vive en California.

Todas estas variables provocan que los costes de operación se compliquen para que los profesionales de Uber puedan mantener un vehículo. Mientras que el negocio de las entregas es mucho más atractivo en este momento.

Por si fuera poco, Uber fue sorprendido con una demanda del Departamento de Justicia de Estados Unidos por cobrar tarifas de “tiempo de espera” discriminatorias a los pasajeros con alguna discapacidad motriz, los cuales requieren algunos minutos extra para subirse a un automóvil.

La acción legal exige que Uber modifique su política de tarifas de tiempo de espera para tomar en cuenta a las personas con discapacidad. Asimismo, solicita el pago a los pasajeros que se vieron afectados por el cobro de dicha tarifa ilegal.