Un juez determina que una IA no puede figurar como inventor en una patente porque no es una persona

La definición legal de individuo de momento no deja mucho margen.

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Gizmodo-Jordi Serrano

Los inventores pueden respirar tranquilos. Al menos ellos de momento no van a ser sustituidos por las máquinas. Una juez federal llamada Leonie Brikema acaba de determinar que una inteligencia artificial no puede figurar como inventor de nada. No al menos bajo el paraguas de la ley actual

El caso llegó al tribunal en manos de Stephen Thaler, que precisamente es miembro de una iniciativa internacional llamada Artificial Inventor Project. El objetivo de esta iniciativa es lograr que las IA sean reconocidas como inventoras de una patente (legalmente, el propietario de esa patente sería el propietario de la IA).

Thaler demandó a la oficina de patentes después de que esta negara sus solicitudes de patente de un nuevo tipo de linterna y una botella para bebidas porque en la casilla del inventor figuraba una IA llamada DABUS. En una serie de cartas, la oficina explicaba a Thaler que una máquina no cualifica como inventor porque no es una persona, sino una herramienta diseñada por personas para crear nuevos inventos.

La juez Brikema le ha dado la razón a la agencia. En la sentencia, el magistrado explica que todo se reduce el uso del lenguaje común. En su última revisión de la ley de patentes, el Congreso de Estados Unidos define de manera explícita al inventor como un individuo. El uso de los pronombres y las expresiones de la ley aluden de forma inequívoca a una persona natural y tratan de evitar equívocos en ese sentido. La sentencia también desestima la petición de Thaler de aclarar si el congreso está tratando de mantener fuera activamente a las IA de la oficina de patentes.

Es más, Brikema añade que otras sentencias anteriores estimaron que ni siquiera una compañía o una institución gubernamental puede figurar como inventora de una patente.

Thaler argumenta que “permitir a las IA acceder a las patentes resultaría en una mayor innovación e incentivaría el desarrollo de sistemas de inteligencia artificial aún más avanzados y capaces de crear objetos mucho más útiles. Por contra, negar el acceso de las IA a las patentes supone un demérito del sistema de patentes a la hora de promocionar la producción de nuevos ingenios.”

La jueza estima que ese tipo de consideraciones son decisión última del congreso, no de los tribunales. La oficina de patentes, de hecho, sometió a consideración el tema y todos los expertos encuestados determinaron que una IA no es capaz de inventar o ser autora de nada si no existe una intervención humana detrás, lo que vuelve a aludir al concepto de herramienta.

Es interesante leer que la jueza Brikema no ha dicho explícitamente que una IA no pueda ser considerada inventora en el futuro. Simplemente ha desestimado la demanda de Thaler porque sus argumentos no son válidos. “A medida que la tecnología evoluciona, puede que una IA alcance tal nivel de sofisticación que pueda ser considerada creadora de un nuevo invento”, explica la magistrada en la sentencia. “Pero ese tiempo aún no ha llegado, y si lo hace, será competencia del congreso modificar la ley existente para abrirla a las IA.”  [The Verge]