Unión Europea desiste de impuesto digital; se enfocará en acuerdo global

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La Unión Europea (UE) anunció que desistirá de su plan para imponer una tasa impositiva digital en la región, luego de que Estados Unidos presionara para obtener su apoyo en el plan más amplio con el objetivo de una tasa mínima común a nivel global.

El sábado pasado, los países del G20 respaldaron la creación de un acuerdo de impuestos corporativos a nivel global que pretende evitar la evasión en el pago de impuestos de algunas corporaciones multinacionales y reducir la competencia entre países mediante la baja de tasas impositivas.

El plan, que fue presentado por la OCDE en junio pasado, incluye el establecimiento de una tasa impositiva mínima, que hasta el momento se estableció en 15 por ciento; también incluye cambios en la forma cómo se gravan las ganancias de compañías multinacionales, que las obligue a pagar impuestos donde venden sus productos y servicios, en lugar de donde están constituidas.

La UE informó el lunes la decisión de “suspender el trabajo en nuestro nuevo impuesto digital”, señaló un vocero de la Comisión Europea, aunque indicó que el tema se reevaluará nuevamente en otoño.

El anuncio coincidió con la visita de Janet Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos, a la sede de la UE donde se reunió con los ministros de finanzas europeos, según reportan diversos medios. Durante la reunión del G20, Yellen también habría buscado retrasar el avance del plan europeo a favor del acuerdo a nivel global.

“Necesitamos poner fin a que las corporaciones transfieran ingresos de capital a jurisdicciones de impuestos bajos y a trucos contables que les permitan evitar pagar su parte justa”, dijo a los ministros de finanzas durante la reunión.

La aplicación de un nuevo plan impositivo europeo habría afectado principalmente a compañías estadounidenses como Facebook, Apple o Google, lo que hubiera retrasado la aprobación del plan global de impuestos en el Congreso de Estados Unidos.

“El G-20 avaló un duro acuerdo para crear un sistema fiscal internacional más estable, más justo, que aborde los desafíos fiscales que surgen de la digitalización de la economía”, señaló el vocero de la Comisión.