Urge un justo sistema de comunicaciones para Puerto Rico

2
287

El Nuevo Día – Carmen Scurato

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, afirma que asignó $91,000 millones a Puerto Rico después del huracán María. Sin embargo, esta mentira hace mucho daño porque distrae el tema de lo que la isla necesita para recuperarse después de ese desastre natural, que hizo colapsar el sistema de electricidad y tumbó casi todas las torres de telecomunicaciones. 

El director de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC por sus siglas en inglés), Ajit Pai, estaba bien preocupado por la falta de comunicaciones en Florida después del huracán Michael. Públicamente regañó a las compañías de celulares por no reparar con rapidez el servicio tras el paso del huracán. Es curioso que lo mismo no pasó luego que el huracán María destruyó la isla de Puerto Rico. Más que una contradicción, es pura negligencia. 

Informes aseguran que casi 3,000 personas murieron en Puerto Rico como consecuencia del citado huracán. Sin embargo, hay negligencia en responder por el sufrimiento de la gente en la isla, debido a la relación de Puerto Rico como colonia de los Estados Unidos. Esa discriminación también se filtra a nuestros sistemas de comunicaciones. Por eso, no nos podemos olvidar de la responsabilidad de la FCC para asegurar que el sistema de comunicaciones sea resiliente y justo.  

Después del huracán María, la FCC hizo un anuncio público solicitando declaraciones para entender qué obstáculos existieron a la hora de reparar el sistema de comunicaciones. Aunque esto pudiera ser algo bueno, la FCC falló en solicitar expresiones de la gente directamente impactada por la pérdida de las comunicaciones en Puerto Rico. Casi un año después del huracán María, la FCC publicó un informe inútil sobre la temporada de huracanes 2017 en el Atlántico, en el que continúan ignorando su responsabilidad de investigar lo sucedido en Puerto Rico.  

Para enmendar esto, es necesario que la FCC asigne una comisión independiente para investigar el fallo en las comunicaciones de Puerto Rico y recomiende reglas que puedan tener un impacto real. Es importante reparar lo que se rompió y tener un sistema de comunicaciones que sea resiliente a los huracanes, de la gente para la gente. Tenemos que poner en primer lugar los derechos digitales de los ciudadanos, antes que los de las corporaciones.  

No hay duda de que la FCC es la agencia pertinente para recolectar los datos y estudiar lo que sucede con las comunicaciones después de un desastre natural. Además de ser la agencia experta en comunicaciones, es la encargada por el Congreso en crear regulaciones para que toda la gente, en todas partes de los Estados Unidos, tenga acceso a un sistema de comunicaciones sin discriminación y asequible.

Para añadir daños a la lesión, en vez de fortalecer el programa de Lifeline – un programa que ayuda a la gente después de un desastre natural – la FCC nada más quiere desestabilizar el programa hasta el punto de eliminarlo para incomunicar a personas de bajos ingresos. Lifeline provee un subsidio de $9.25 mensual para que las personas de bajos ingresos puedan conectarse a servicios de teléfono e Internet. 

Con sus propuestas, la FCC demuestra que quiere eliminar a las compañías de comunicaciones que ofrecen el servicio de Lifeline y consiguen capacidad por reventa de las compañías más grandes (lo que llaman “reseller” en inglés). Esto va a tener un impacto directo en la gente, y provocará que aproximadamente 70 por ciento de las personas que están suscritas a Lifeline, queden incomunicadas.

Solamente en Puerto Rico, eliminar los “resellers” del programa Lifeline puede resultar en la eliminación del servicio a más de 369,000 personas o 75 por ciento de las personas que tiene su servicio de comunicaciones con Lifeline en la isla. Estas propuestas pueden cortar el servicio de Lifeline a las personas sin previo aviso o alternativas de servicio. Eso quiere decir que, en cualquier momento, personas de bajos ingresos no van a tener manera de conseguir servicios de teléfono o Internet por los altos costos. 

Si la FCC quiere ayudar genuinamente a la gente en Puerto Rico, tiene que pausar y revocar sus propuestas en relación al programa de Lifeline. También tienen que comprometerse en nombrar una comisión independiente que examine las causas del fallo en las comunicaciones en Puerto Rico y desarrolle recomendaciones sobre cómo el gobierno puede prevenir desastres en el futuro. Si estás de acuerdo con esta propuesta, puedes firmar esta petición de Free Press.  

Lo más claro después del huracán María, es que la gente en Puerto Rico merece algo mejor en todos los aspectos, en especial con las comunicaciones. Tenemos que alzar nuestras voces y decirle a la FCC que el resultado de sus acciones y propuestas van a tener un impacto desproporcionado en la gente de Puerto Rico. La visión de un sistema de comunicaciones justo no es una ilusión, es una realidad que podemos lograr que suceda si lo hacemos en conjunto.

2 COMMENTS

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here