En las ciudades más grandes de América Latina, las velocidades de descarga 4G disminuyen a medida que transcurre el día y existe mayor tráfico de datos móviles en las redes, de acuerdo con un reciente análisis de Opensignal.

São Paulo, Brasil, es la metrópoli donde los usuarios tienen la velocidad promedio más alta, con 21.3 Mbps, seguida de la Ciudad de México, con 21 Mbps, y Santiago, Chile, en tercer lugar con 17.1 Mbps.

Los usuarios experimentan cambios de velocidades durante el día, especialmente en las horas de mayor congestión. Aunque la Ciudad de México está en el segundo lugar de la medición, en el lapso más lento del día fue la más estable y presentó una menor disminución de la rapidez, con 16.5 Mbps, en tanto que São Paulo descendió a 15.9 Mbps y la velocidad de red en Santiago cayó hasta 9.2 Mbps, casi 50 por ciento menos.

Buenos Aires, en Argentina; Bogotá, Colombia; y Lima, Perú, registraron las velocidades promedio 4G más lentas, con 16.2, 16.5 y 16.7 Mbps, respectivamente. Sin embargo, en esas metrópolis se registró la menor fluctuación, ya que Buenos Aires pasó a 12.7 Mbps y Lima a 11.9 Mbps. En horas pico, incluso las redes ahí son más veloces que en Santiago.

En cambio, a las 4 a.m., cuando hay pocas personas en línea, la rapidez 4G en todas las ciudades se dispara, con São Paulo y Santiago a la cabeza (31.9 Mbps y 31.4 Mbps, respectivamente). A esa hora, incluso Buenos Aires alcanzó una velocidad de 24.1 Mbps.

La variación de velocidad de descarga asociada a la congestión de las redes representa un reto para los operadores en América Latina, puesto que el consumo de datos móviles creció 68 por ciento en 2017 y se proyecta que la tendencia al alza continúe, según Opensignal con base en datos de Cisco.

A nivel global, otro estudio realizado por Tefficiente también concluyó que la alta densidad de uso de datos móviles tiende a mermar de manera significativa el rendimiento de velocidades de las redes, principalmente en mercados menos maduros.

Opensignal señala que América Latina está viviendo una transformación digital que demanda mayor capacidad de la red móvil; por ejemplo, a través del comercio electrónico.

5G se perfila como una respuesta a los desafíos, aunque aún falta ver qué tan disponible estará para los usuarios finales.