Venta de wearables en Colombia crecerá hasta 35 mil unidades en 2025

El país tiene una penetración de vestibles inferior al 2% sobre hogares. A pesar de un futuro prometedor, presenta una serie de barreras que deberá vencer para que personas, empresas y gobierno aprovechen sus beneficios.

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El mercado de los wearables crece en el mundo como resultado de la incorporación de nuevas herramientas y usuarios más dispuestos a usarlos como complemento en sus actividades deportivas y mediciones cada vez más precisas, útiles para ámbitos como la salud. Colombia no es ajeno a esta realidad: se espera que las ventas se multipliquen por cuatro hasta 35 mil 100 unidades en 2025. El país presenta un sinfín de oportunidades y, al mismo tiempo, la necesidad de derribar barreras para una adopción más rápida y beneficiosa.

Un estudio de Dalber ahondó sobre la situación actual  y futuro inmediato del mercado de vestibles en el país. Reportó 9 mil 100 unidades vendidas en 2019 y una penetración de wearables sobre hogares del 1.6 por ciento, cifra muy por debajo de sitios desarrollados como Suecia (63%), Estados Unidos (60.4%) y Dinamarca (46%) e incluso detrás de algunos países de América Latina como Brasil (4.7%) y Chile (1.8%).

La situación local mejorará como consecuencia de un incremento del 30 por ciento acumulado anual en los próximos años. La tendencia muestra que Colombia tendrá incrementos superiores que otros países de la región como consecuencia, principalmente, de un incremento en la comercialización de brazaletes de actividad. También por la incorporación de marcas de bajo costo,como Diggro y Mymobile, que por mayor competencia tienen el potencial de generar una reducción del precio de los dispositivos.

“Dado que los wearables no son fabricados en Colombia, los precios son sensibles a las variaciones de la tasa cambiaria”, advierte el informe de 67 páginas. Las cifras a 2019 muestran que la participación de las marcas sobre las ventas en Colombia es la siguiente: 29 por ciento para Fitbit, 13 por ciento para Garmin, 8 por ciento para Samsung, 7 por ciento para Xiaomi y 7 por ciento para Apple, entre otras firmas entre las que aparecen Polar, Sony y Huawei.

Los usos de este tipo de dispositivos son bien amplios y cada vez se encuentran más. El informe destaca que la mayoría disponibles hoy atienden entre sus características conceptos relacionados con la salud. Avanza sobre algunos posibles casos de uso inmediato en el país: mejora de estimación de riesgo por parte de aseguradoras, monitoreo de enfermedades críticas y de adultos mayores, incentivo de comportamiento de actividades saludables e insumos para políticas públicas. Todas estas se presentan como oportunidades, pero para convertirse en realidad deberán atravesar una serie de desafíos.

Existen cuatro barreras principales para la adopción de este tipo de productos en Colombia, advierte el informe. La primera está relacionada con políticas y regulación e incluye, entre otros puntos, baja coordinación e interoperabilidad institucional y que el régimen de protección de datos local es de 2012. Las otras tres son capital humano y capacidad técnica, contexto social y cultura, en donde entran conceptos como desconfianza y baja disposición a pagar por parte de los usuarios, y de escala y penetración.

También hay otros riesgos a considerar, que crecerán a medida que aumentan los usos y unidades comercializadas. Estos son la probabilidad de que los datos se vendan o utilicen para fines no autorizados por los usuarios, discrimación por costos o en servicios en contra de poblaciones que decidan no participar de programas o compartir sus datos, malas recomendaciones o retroalimentaciones de acciones de salud y dependencia excesiva causada por los dispositivos a los usuarios.

En este contexto, Dalber recomienda al sector público actualizar la regulación, desarrollar programas piloto y fomentar alianzas estratégicas para aumentar cobertura, y a las empresas poner en marcha estrategias de bienestar corporativo. Para prestadores de salud, en tanto, quedará fomentar el uso para una integración de datos que haga más eficientes sus prestaciones y bases de datos. Un desafío similar tienen las aseguradoras al tiempo que los fabricantes deben implementar nuevos usos y encontrar modelos afines a la masificación de sus productos.

Se encuentran conceptos sobre los que no hay dudas: “los wearables son una tecnología emergente y atractiva para usuarios con un alto potencial de impacto social”. Los dispositivos han incorporado funciones y sus capacidades generan una oportunidad latente para múltiples industrias y sectores. Colombia presenta buenas oportunidades, como otros, y que las aproveche dependerá de que tome nota de las barreras y genere acciones para derribarlas antes de que sea demasiado tarde.