Que el Wi-Fi es una tecnología de red inalámbrica que permite a los computadores, dispositivos móviles y otros equipos conectarse a Internet es de conocimiento público. Pero la historia detrás de esta tecnología y la discusión que ha estado ocurriendo en los últimos meses puede no serlo. Las medidas de contención de Covid-19 están haciendo que el consumo de datos se dispare, la necesidad de que las personas estén en sus casas conectadas a Internet para desarrollar sus tareas del día a día está demando mucho más de las infraestructuras de red e incluso de las tecnologías Wi-Fi que, ahora más que nunca, se han convertido en algo esencial a todos en medio de lo que estamos viviendo.

Dado que la Internet es el principal medio para conectarse con otras personas, trabajar, comunicarse y entretenerse, ha aumentado considerablemente la utilización de datos. De acuerdo con el Covid-19 Broaband Impact Tracker, de OpenVault, en comparación al 2 de marzo de 2019, en Estados Unidos hubo un crecimiento del uso de las horas de trabajo de casi 40 por ciento.

En Brasil, según datos de junio de 2020 de la Anatel, la agencia reguladora de telecomunicaciones en el país, el uso de Internet creció entre 40 y 50 por ciento; son dos de los países que tomaron importantes decisiones a lo largo de 2020 que podrán tener impactos directos en nuestras vidas como consumidores.

El 23 de abril de 2020, el escenario para el despliegue de la tecnología Wi-Fi experimentó la mayor expansión en los últimos años. La FCC (Federal Communications Commission), agencia reguladora de Estados Unidos, votó unánimemente para adoptar normas que permiten el uso sin licencia de una amplia gama de espectro adicional en la banda de 6 GHz. Con ello, la tecnología Wi-Fi da un gigantesco salto evolutivo hacia el estándar 6E y el siguiente estándar (Wi-Fi 7).

Es la primera vez en 20 años que se lanza una verdadera y adecuada pista para Wi-Fi en el mundo. Los actuales segmentos de espectro en 2.4 GHz y 5 GHz fueron designados para Wi-Fi en 1999. Y si algo aprendimos en 2020 -una manifestación de lo que estaba ocurriendo en las últimas décadas- es el avance de la transformación digital y la necesidad de una infraestructura de red para apoyar la nueva demanda que los consumidores están exigiendo.

Después de la toma de decisión de Estados Unidos, Corea del Sur y Chile también han seguido por el mismo camino. En diciembre, Brasil decidió abrir su consulta pública para dedicar todo el espectro de los 1,200 MHz que integran la banda de 6 GHz (5,925 a 7,125 MHz) para uso no licenciado (Wi-Fi 6), al revés de reservarse para un incierto uso futuro licenciado móvil, que podría no legar a materializarse nunca en la región.

Wi-Fi 6 es un estándar (IEEE 802.11ax) que podemos encontrar en dispositivos como routers y teléfonos que soporta una mejor recepción de los datos generando mejor desempeño al usuario.

Wi-Fi 6E es Wi-Fi 6 cuando se utiliza la banda de 6 GHz y se logran los mayores beneficios del estándar. Con Estados Unidos, Chile y Brasil en la misma página, se puede trabajar de forma más integrada el estándar de dispositivos y conectividad para toda la región de las Américas. 

Es importante traer esa discusión sobre la mesa una vez que Wi-Fi necesita urgentemente el acceso a nuevos rangos de frecuencia debido a su uso intensivo, tanto en términos del número de dispositivos como del tráfico de datos que ha estado llevando.

Y reforzar que 6 GHz es la banda ideal por su proximidad a lo que se utiliza hoy en día y la posibilidad de coexistir con los servicios existentes.

Con la amplificación del ancho de banda, vamos a tener más seguridad y oportunidad de mejorar los servicios hoy provistos de la misma forma que vamos a poder introducir un rango completo de otros servicios que van a depender de los avances tecnológicos habilitados por ese cambio.

Wi-Fi 6 ha mejorado significativamente el rendimiento de la red de Intel en varios de nuestros sitios de prueba

Como un ejemplo de eso, estamos nosotros, en Intel, transformando toda nuestra red corporativa para alcanzar un mejor nivel de servicio y también construir una red empresarial más rápida y segura con Wi-Fi 6.

La TI de Intel está posibilitando la transformación empresarial en los campus de la compañía de todo el mundo, mediante la estandarización de Wi-Fi para el acceso a la red LAN (WLAN) inalámbrica.

Nuestro uso exclusivo de una infraestructura inalámbrica ayuda a mejorar la movilidad de los empleados, la satisfacción en el trabajo y la productividad, así como ofrecer acceso a la red en las nuevas construcciones con mayor rapidez y a menor costo.

Hoy en día, alrededor de 75 por ciento de la fuerza de trabajo de Intel utiliza la red inalámbrica como su principal método de conectividad. A la vez que los servicios en tiempo real son difíciles de soportar a través de Wi-Fi, monitoreamos y administramos de cerca la confiabilidad y estabilidad de aplicaciones como voz y video.

Otros servicios en tiempo real, como el diseño de chips, requieren una conexión consistente. Esto típicamente requiere una red LAN cableada. Basándonos en pruebas de concepto recientes, decidimos actualizar a Wi-Fi 6 dos campus de Intel. Esta decisión se basó en las limitaciones que presenta Wi-Fi 5 en cuanto a latencia, ancho de banda y gestión de canales de radiofrecuencia (RF).

Wi-Fi 6 proporciona modos de transmisión/recepción multiusuario simultáneos, velocidades más rápidas y más capacidad. Estas características permiten nuevos casos de uso en el lugar de trabajo y permiten un cambio de los casos de uso existentes que tradicionalmente han utilizado cables, como las aplicaciones de diseño sensibles a la latencia, para utilizar WLAN.

El departamento de TI de Intel trabaja para proporcionar una experiencia de red perfecta y fiable, cubriendo todos los casos de uso existentes y futuros. La actualización a Wi-Fi 6E puede ayudar a resolver nuestros desafíos de WLAN y permitir que los nuevos casos de uso aumenten aún más la penetración en la red de acceso del campus.

Por ejemplo, algunos de los beneficios de la actualización a Wi-Fi 6 incluyen una mejora de 30 puntos porcentuales en el rendimiento de las llamadas, los datos y otro volumen de la red; una reducción de 28 por ciento en las llamadas VoIP de baja calidad; una mejora de 28 por ciento en la calidad de las llamadas; una mejora de 20 por ciento en la latencia y una mejora de 25 por ciento en la modulación.

La actualización a Wi-Fi 6 nos ayudó a resolver una serie de desafíos relacionados con el ancho de banda y la estabilidad de la WLAN, de modo que los empleados de Intel puedan trasladarse sin problemas y con facilidad de un lugar a otro y utilizar Wi-Fi para todas sus necesidades de conectividad, incluidos datos, voz y video.

Esperamos poder satisfacer de manera constante todas las necesidades de acceso de los clientes de Intel en el futuro mediante el uso de Wi-Fi y aumentar el uso de los clientes de 75 a casi 100 por ciento.

La tecnología nos permitirá habilitar aplicaciones de diseño sensibles a la latencia que hoy en día requieren que los usuarios utilicen redes LAN cableadas, junto con nuevos casos de uso como Internet de las Cosas y Realidad Aumentada o Virtual.

Wi-Fi 6 nos permitirá dejar de cablear los edificios para el uso de los clientes y confiar únicamente en Wi-Fi para la conectividad de la red empresarial.

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